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lunes, 8 de abril de 2013

Son guerreras fuera y dentro del tatami


(CANCHA.COM) Una medalla en el Campeonato Mundial de Taekwondo de julio en Puebla ya no significará sólo un mérito más en su palmarés deportivo.

Para María del Rosario Espinoza, Jannet Alegría y Guadalupe Ruiz, puede significar un ascenso a Cabo en el Ejército Mexicano.

Las taekwondoínes tricolores, soldados auxiliares oficinistas de la Dirección General de Educación Militar, aseguran que desde niñas su sueño era alistarse en esta institución.

"Para mí siempre fue muy importante tener una muy buena disciplina y una muy buena imagen que transmitirle a la ciudadanía y es algo que noté a simple vista una vez que ingresé (al Ejército) y me ha gustado mucho", explicó Espinoza, doble medallista olímpica y ex campeona mundial, quien causó alta el pasado 1 de julio.

Alegría, bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, destacó que la milicia tiene muchas cosas en común con el taekwondo.

"Desde niña había visto muchas películas del Ejército Mexicano, me gusta su uniforme, cómo son de aguerridos, que siempre sacan ese carácter, y en el deporte yo me identifico mucho porque igual tienes que sacar esa casta, ese carácter por el País, y es igual aquí en el Ejército", consideró Jannet, quien se enlistó el 1 de mayo, al igual que Guadalupe.

Como ellas tres, otros 18 atletas mexicanos están enrolados en la milicia, lo que les permite disfrutar un salario como soldados, seguro social para ellos y sus padres, un adiestramiento militar que no interfiere con sus entrenamientos y la posibilidad de ascender en la escala jerárquica castrense.

Como cualquier elemento del Ejército, las peleadoras se sometieron a un adiestramiento individual, mínimo requerimiento para pasar de la vida civil a la militar, donde aprendieron legislación militar, aspectos de educación física y materias que las preparan para ser soldado.

Posteriormente se enfocaron en un programa deportivo de su disciplina que les permita continuar con su preparación para los torneos nacionales e internacionales.

"Ha cambiado mucho en mi vida diaria y en mis entrenamientos, por la disciplina y los valores que tengo", dijo Guadalupe, número 7 del ranking mundial en la categoría de más de 73 kilos.

Para ascender de rango, las deportistas deben cumplir un año como soldados y dar resultados en las competencias importantes del ciclo olímpico.

"Son muchos los beneficios que tengo al estar en esta institución, principalmente el seguro social tanto para mí como para mis padres y también mi salario como soldado, que es un gran apoyo para mí", dijo Espinoza.



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